WE'RE NOT IN WONDERLAND ANYMORE, ALICE.

viernes, 27 de diciembre de 2013



Este no es mi hobbie, no es más que un lugar al que recurro para buscarte sabiendo y sin (querer) saber. Este altillo se cansó de pintar con mi sangre de murciélago sus paredes. Así no se abren las puertas pero cuesta desaprender y es más fácil dudar y temer que volverse a chocar, pero esta vez para sentirse libre (como si existiera tal cosa) y escapar. En Estocolmo se está mejor, sobretodo cuando sos tu propia víctima.